Saltar navegación. Ir directamente al contenido principal

Evaluación

Necesidad de la evaluación

El Real Decreto 395/2007, de 23 de marzo, por el que se regula el subsistema de formación profesional para el empleo, dispuso que, en el marco del Sistema Nacional de Empleo, el Servicio Público de Empleo Estatal y los órganos competentes de las Comunidades Autónomas evaluaran el impacto de la formación realizada en el acceso y mantenimiento del empleo, y en la mejora de la competitividad de las empresas, la eficacia del sistema en cuanto al alcance de la formación y la adecuación de las acciones a las necesidades del mercado laboral y de las empresas, así como la eficiencia de los recursos económicos y medios empleados. En la evaluación de la calidad de las acciones formativas debían participar los propios alumnos y alumnas en función de los estándares establecidos por las Administraciones públicas competentes.

Asimismo, estableció que el Servicio Público de Empleo Estatal, con los órganos o entidades correspondientes de las Comunidades Autónomas, elaborase anualmente un plan de evaluación de la calidad, impacto, eficacia y eficiencia del conjunto del subsistema de formación profesional para el empleo, que pudiera servir para introducir mejoras en su funcionamiento. Este plan debía someterse a informe de la Comisión Estatal de Formación para el Empleo.

Finalmente, el citado Real Decreto dispuso que, sin perjuicio de las evaluaciones externas que se realicen por entidades independientes con posterioridad a la realización de la formación, las entidades responsables de ejecutar los planes de formación profesional para el empleo deberían realizar durante su ejecución, una evaluación y control de calidad de la formación que ejecuten, determinándose en la convocatoria la parte del importe de la subvención que se destinaría a dicha finalidad.

Tras la entrada en vigor de la Ley 30/2015, de 9 de septiembre, por la que se regula el Sistema de Formación Profesional para el empleo en el ámbito laboral, se establece como uno de los principios del sistema que regula, la medición del impacto de la formación y compromiso con la mejora continua, mediante el refuerzo de los sistemas de información, el seguimiento y control, así como la evaluación permanente en todas las etapas del proceso formativo, todo ello en el marco de los instrumentos que cuenten con la presencia de la Administración y de las organizaciones empresariales y sindicales.

De esta forma, el sistema de formación profesional para el empleo dispondrá de mecanismos de evaluación permanente que permitan conocer el impacto de la formación realizada en el acceso y mantenimiento del empleo, la mejora de la competitividad de las empresas, la mejora de la cualificación de las personas trabajadoras, la adecuación de las acciones formativas a las necesidades del mercado laboral y la eficiencia de los recursos económicos y medios empleados. Con esta finalidad, el Servicio Público de Empleo Estatal, con la participación de los órganos o entidades competentes de las comunidades autónomas y de las organizaciones empresariales y sindicales más representativas, elaborará anualmente un plan de evaluación de la calidad, impacto, eficacia y eficiencia del conjunto del sistema de formación profesional para el empleo en el ámbito laboral, cuyas conclusiones y recomendaciones deberán dar lugar a la incorporación de mejoras en su funcionamiento. Este plan anual de evaluación se someterá a informe del Consejo General del Sistema Nacional de Empleo.

Definición del Plan de evaluación

En el marco del enfoque adoptado por el RD 395/2007 en la definición de un modelo de formación profesional para el empleo, el fomento de la evaluación del subsistema para implantar las mejoras necesarias que consigan unos niveles de calidad que permita a los trabajadores potenciar su empleabilidad para responder a los constantes cambios de los sectores productivos y a las empresas reforzar sus objetivos de productividad y competitividad, debe constituir la clave del Plan.

Por ello, el desarrollo del Plan de evaluación de la formación profesional para el empleo contempla y observa los fines que establece la norma:

  • Favorecer la formación a lo largo de la vida de las personas trabajadoras, desempleadas y ocupadas, mejorando su capacitación profesional y desarrollo personal
  • Proporcionar a las personas trabajadoras los conocimientos y las prácticas adecuados a las competencias profesionales requeridas en el mercado de trabajo y a las necesidades de las empresas
  • Contribuir a la mejora de la productividad y competitividad de las empresas
  • Mejorar la empleabilidad de las personas trabajadoras, especialmente de los que tienen mayores dificultades de mantenimiento del empleo o de inserción laboral
  • Promover que las competencias profesionales adquiridas por las personas trabajadoras tanto a través de procesos formativos (formales y no formales), como de la experiencia laboral, sean objeto de acreditación

El ámbito de aplicación del plan de evaluación lo constituyen las distintas iniciativas de formación que integraban el subsistema de formación para el empleo hasta la entrada en vigor de la Ley 30/2015:

  • Formación de demanda
  • Formación de oferta
  • Formación en alternancia con el empleo
  • Acciones de apoyo y acompañamiento a la formación

Tal y como establece el art 37 del RD 395/2007, de 23 de marzo, el plan de evaluación anual debe contemplar:

  1. Evaluación de la calidad de las acciones formativas
  2. Evaluación del impacto de la formación realizada en el acceso y mantenimiento del empleo y en la mejora de la competitividad de las empresas
  3. Evaluación de la eficacia del sistema en cuanto al alcance de la formación y adecuación de las acciones a las necesidades del mercado laboral y de las empresas
  4. Evaluación de la eficiencia de los recursos económicos y medios empleados

Difusión de la evaluación

Desde la concepción de la evaluación como elemento esencial para la modernización de las Administraciones Públicas españolas, el control del gasto y del déficit público, y para la incorporación del nuevo concepto de ciudadano-cliente, los resultados obtenidos a través de la evaluación adquieren un papel muy relevante. Por ello, se prevé la difusión de los resultados obtenidos como modo de contribuir a que las Administraciones Públicas ejerzan su responsabilidad de justificación y rendición de cuentas ante los ciudadanos en materia de formación profesional para el empleo. Asimismo, la difusión de los planes pretende fomentar la orientación a resultados, el debate político y el desarrollo de argumentos que justifiquen su necesidad y valor.  

Planes difundidos

Hasta la fecha han sido difundidos los planes de evaluación correspondientes a los años 2010 a 2014, estando en fase de realización el plan de evaluación correspondiente a los años 2015-2016.