INFORMACION GENERAL:

La denominación de los "programas de desarrollo rural" como son el Programa de Desarrollo y Diversificación Económica de Zonas Rurales (PRODER) y la Iniciativa Comunitaria LEADER que se encuentran presentes en diferentes comarcas de Cantabria (Asón-Agüera-Trasmiera, Liébana, Pas, Pisueña, Miera, Saja-Nansa y Campoo-Los Valles) genera confusión en cuanto se les considera responsables del desarrollo rural.

La realidad es que los recursos de que disponen son insignificantes en relación a las necesidades del mundo rural y las cantidades que se destinan, a todos los niveles, a las distintas políticas agrarias. Estos programas no se orientan hacia el desarrollo agrario sino que son programas con una gran versatilidad, lo cual les permite adaptarse a una amplia variabilidad de situaciones presentes en los distintos territorios.

Para conseguir esta variabilidad los programas son confiados para su gestión y ejecución a los Grupos de Acción Local, los grandes desconocidos del desarrollo rural al ser suplantada su existencia por los programas que gestionan. Se trata de plataformas donde están representados los intereses y necesidades del tejido social de la comarca por medio de representantes del sector institucional, el colectivo empresarial y los colectivos sociales. Son el instrumento para conseguir el desarrollo rural basado en las estrategias locales ascendentes, marcadas por las peculiaridades y las necesidades de cada comarca dentro de las políticas estructurales de desarrollo.
La Comisión Europea al poner en marcha sus programas junto con los Estados miembros partiendo de estas estrategias ascendentes proponen un desarrollo integral del medio rural basado en la participación local, siendo el instrumento utilizado los Grupos de Acción Local surgidos en esta experiencia piloto LEADER I, vigente en España en el período 1991-1994. Acogiendo un total de 52 comarcas españolas, abarcando 82.000 kilómetros cuadrados y una población de 1.800.000 habitantes.

Posteriormente surgieron más grupos como consecuencia de la iniciativa comunitaria LEADER II, al ampliar en España el territorio afectado hasta un total de 132 comarcas con una superficie de 226.057 kilómetros cuadrados y por último en función del Programa Operativo de Desarrollo y Diversificación Económica de Zonas Rurales PRODER, que se integra en el Marco Comunitario de apoyo para las intervenciones estructurales en las regiones españolas del Objetivo 1, durante el período 1994 – 1999, se añaden 96 comarcas con una superficie superior a 120.000 kilómetros cuadrados. Situando la incidencia del PRODER y LEADER II sobre el 70 % de la superficie nacional coincidiendo con los ámbitos territoriales más afectados por el despoblamiento, el envejecimiento y en general, el insuficiente desarrollo socioeconómico.

Actualmente, se aprueba el programa de desarrollo rural para el periodo 2002-2006 en cuyo marco se ponen en marcha los planes comarcales desarrollo rural de Cantabria: LEADER- PLUS y PRODERCAN.

El objetivo de estos programas durante el periodo es continuar con el desarrollo de las comarcas rurales mediante su revalorización en diferentes sectores económicos: turismo, artesanía, actividad agraria, conservación del entorno y recuperación del patrimonio cultural, así como la formación profesional en estos ámbitos. Los fondos aportados por la Unión Europea, el Ministerio de Agricultura, el Gobierno Regional y los Ayuntamientos, benefician a 28 ayuntamientos del Leader- plus, a 37 del Prodercan y a 4 del Leader- plus "País románico".

La puesta en ejecución de estos programas se basa en la iniciativa de la población local y de sus organizaciones e instituciones comarcales para atender unas prioridades tan diversas como diferentes y dispersos son los territorios en los que intervienen y esto también se refleja en la variedad de las formas que tienen los Grupos de Acción Local, los cuales son sociedades mercantiles, asociaciones civiles, mancomunidades de municipios, consorcios públicos y fundaciones.

El período de vigencia de los programas de desarrollo rural , marca la existencia de los mismos, pero, no la de los Grupos de Acción Local, ya que éstos tienen como objetivo, dentro de su enfoque ascendente el asegurar un desarrollo sostenible y en el ámbito comarcal ser un interlocutor válido que trascienda el plano puramente político de la administración local, ya que representan los intereses económicos, culturales y sociales de un territorio.

Los Grupos deben participar en los futuros programas para el mundo rural y colaborar en todas las intervenciones que se desarrollen en su territorio, ya sean económicas, culturales, infraestructuras, sociales, etc.