V- PUNTO DE EQUILIBRIO: (*M)

También llamado Punto Muerto o Umbral de Rentabilidad, es la situación que se produce cuando la empresa no tiene ni beneficios ni pérdidas, los ingresos son iguales a los costes. Este punto nos indica el nivel a alcanzar de ventas para que la empresa empiece a dar beneficios.
Es el mínimo de actividad a partir del cual la empresa empieza a ser rentable.

Punto de equilibrio = Ingresos Totales - Costes Totales = 0.
Costes totales = costes fijos + costes variables.
Así: Ventas netas = costes fijos + costes variables

Los costes fijos se producen con independencia de la cifra de ventas del negocio (luz, alquiler, agua...), los costes variables dependen directamente de las ventas, y aumentan o disminuyen proporcionalmente a la cifra de estas. (Materias primas, suministros...).

El umbral de rentabilidad de una empresa puede disminuir aumentando el precio de venta de los productos vendidos o reduciendo los costes de la empresa.

Para calcular este punto lo podemos hacer utilizando el margen comercial porcentual de la siguiente manera:

Umbral de rentabilidad = Costes Fijos / Margen Comercial
Margen Comercial = Ventas - Costes Variables / Ventas


- Tabla para calcular el mes en que alcanzamos el Pto. de Equilibrio:


Para calcular el momento en que se llega a este punto hay que hacer unas previsiones, de la forma más real posible, de cuáles van a ser nuestros ingresos y gastos a lo largo del tiempo (podemos aprovechar los cálculos realizados en el apartado III- CUENTA DE RESULTADOS
PREVISIONAL Y CASH FLOW ECONOMICO anterior).

Además nos fijaremos especialmente en 3 circunstancias:
- Los gastos de personal (hacer la previsión mes a mes, para que la responsabilidad del pago se pueda hacer día a día, teniendo cuidado con las pagas extras).
- Los impuestos (preveremos cuando han de pagarse y su incidencia directa en el disponible).
- Los meses de baja facturación (hay que tener en cuenta que en diversas épocas algunos negocios ven disminuir sus ingresos (hostelería...)).


En el mes en que pasemos por primera vez de resultados negativos a positivos o cero, habremos llegado al punto de equilibrio del negocio. Una vez sobrepasado el umbral de rentabilidad, nuestra empresa entrará en un intervalo de facturación en el que se puede mover obteniendo beneficios, pero aún así deberemos de tener en cuenta que estas ganancias no son infinitas y que están relacionadas con la dimensión actual de nuestra empresa, llegará un momento en el cual para vender una unidad más y seguir creciendo sea indispensable que en nuestra empresa se produzca un cambio de dimensión, con lo que en ese momento nuestros costes se dispararán desproporcionadamente haciendo que el negocio vuelva a no ser rentable, nosotros si queremos que nuestra empresa siga creciendo tendremos que estar preparados tiempo antes para afrontar este cambio de dimensión, o si no deberemos aceptar y ser conscientes de hasta donde
puede llegar nuestro negocio con su actual estructura y gestionarle adecuadamente en base a esto.

Este periodo explicado que comprende el intervalo de ventas que va desde el punto de equilibrio calculado, hasta el nivel máximo de ingresos al que podemos llegar trabajando al 100% con la actual dimensión de nuestra empresa es el llamado intervalo operativo.

Importante:
En este apartado hacemos un repaso completo a todos los puntos que puede contener un exhaustivo estudio económico financiero, pero como sucede con todo el plan de empresa, este estudio será diferente y adaptable para cada caso a tratar, según las características del proyecto de empresa que analicemos y según las capacidades que posea el emprendedor que realice el estudio. Por ello y para no agobiar a quien no lo desee con numerosos cálculos, nuestra guía propone 3 maneras distintas de desarrollar este punto entre las que el emprendedor deberá elegir según sus circunstancias:

Estudio Básico:
Cuenta con los elementos imprescindibles que no deben faltar en un estudio económico-financiero mínimo.

Estudio Medio:
Contiene los elementos del estudio básico, más otros que lo hacen más completo y adecuado para presentarse ante cualquier tipo de evaluador del proyecto.

Estudio Exhaustivo:
Va más allá del estudio medio, permite realizar un análisis muy riguroso pero requiere de cálculos más complejos.

Para realizar esta distinción junto a cada apartado o elemento a completar aparece una letra
(*B, *M, *E) que nos indica la conveniencia de incluir o no ese elemento en nuestro análisis, dependiendo del tipo de estudio que estemos desarrollando.
(*B: Estudio Básico, *M: Estudio Medio ó *E: Estudio Exhaustivo).